sábado, 3 de octubre de 2015

El secreto de Vesalio



Me gustan, ¿qué digo?, me fascinan las novelas sobre ciudades. siempre que viajo a una de ellas mi principal objetivo es visitar los lugares y los escenarios donde los escritores han ambientado sus novelas. Y de todas y variadas ciudades en las que me ha tocado vivir en ellas a lo largo de mi vida, Barcelona quizás sea la que más me atrae en este aspecto. Pasear por sus calles y barrios y rememorar mis lecturas. Calles y barrios donde leyendo sus páginas me llevaban con la imaginación hacia esos lugares y que, después cuando las pisas, descubres toda la magia que es la literatura y crees ver a esos personajes que te han hecho soñar. La Barcelona de Últimas tardes con Teresa, la de La sombra del viento o la de El juego del Ángel, la de El amante bilíngüe, la de La ciudad de los prodigios, la de La catedral del mar, la de La plaza del Diamante. Marsé, Ruiz Zafón, Mendoza, Falcones, Moix, Vázquez Montalbán, Torres, Monzò... Barrios del Eixample, Universidad, calle Pelayo, las Ramblas, la Plaza Real, la ciudad Vella, el Raval, Colom, las Atarazanas, el Paralelo, la Vía Layetana, el Born, la Barceloneta, el Puerto, el Guinardó, Poble Nou, la Ciudadela, Vallvidriera, Parc Güell, Sagrada Familia, Paseo de Gracia, barrio de Gracia, calle Verdi... 
Y ahora cae en mis manos una pequeña joya como es El secreto de Vesalio de Jordi Llobregat y me vuelvo a situar en la plaza de Cataluña para ir bajando hacia el mar por la Rambla de las flores hacia la estatua de Colón girando a la izquierda por el paseo de su nombre para adentrarme en el Born y seguir hacia el barrio de la Barceloneta para descubrir como en 1888 surgía esa nueva Barcelona que enterraba a la vieja ciudad para descubrir el progreso con la inauguración de la Exposición Universal.
Presiento esa ciudad que vive una actividad febril, preparándose para mostrar los prodigios de la tecnología y recibir a gobernantes y reyes de toda Europa, donde, días antes, aparecen los cadáveres mutilados de algunas mujeres jóvenes y eso hace que se reavive una vieja leyenda sobre un monstruo asesino que ya estaba casi olvidada. En esos días es cuando vuelve a su ciudad natal un joven profesor de Oxford, Daniel Amat, para asistir al funeral de su padre. El protagonista cumple los requisitos del héroe moderno: carga con la culpa de un drama familiar en el que murieron su prometida y su hermano, se ha alejado de su padre, es inteligente pero frágil y se ve arrastrado por las circunstancias a una investigación en la que estará acompañado por un periodista de sucesos en horas bajas, Bernat Fleixat, y un brillante aunque problemático estudiante de Medicina que guarda un gran secreto, Pau Guilbert. A su alrededor estarán también un antiguo amor, Irene, un policía corrupto, Sánchez, un empresario más corrupto aún, Bertomeu Adell, una prostituta con buen corazón, Dolors, y varios delincuentes de distinto tipo, además de unos misteriosos habitantes de las cloacas de la ciudad condal. Todo esto además está complementado por una fantasía científica con Andrés Vesalio, el autor de un libro clásico de anatomía, "De humani corporis fabrica", como gran protagonista. La búsqueda de ese libro termina por ser el motor de un relato que navega entre el thriller, el costumbrismo y el relato de aventuras.
El argumento de El secreto de Vesalio es absolutamente fascinante porque Jordi Llobregat vuelca en él pasión y todo lo que es bueno hay que hacerlo con pasión. No voy a decir nada más sobre él porque, lector, tienes que zambullirte en él para que te frotes los ojos con todas las increíbles sorpresas que te vas a encontrar dentro de sus páginas y con sus perfectos personajes, por no hablar de uno de los finales más trepidantes y geniales que he leído nunca.
Pero no puedo dejar de hablar de la que para mi es esa verdadera protagonista, Barcelona, una ciudad que vive un momento de luz y de esplendor días antes de la primera inauguración de una Exposición Universal en nuestro país como fue la de 1888. Son los primeros pasos para la modernidad y de apertura hacia Europa. Al mismo tiempo, Barcelona es en esa época una ciudad muy oscura, muy gótica, donde aún no ha llegado la electricidad y sus calles no están empedradas y no existen los automóviles, la miseria recorre parte de sus barrios, la superstición rige muchas de las conductas de sus habitantes, el espiritismo y lo esotérico vive un gran momento, la ciencia se percibe como algo mágico en un momento de contrastes, de sombras y de luces, donde se vive de día porque hacerlo de noche supone un gran peligro. Barcelona se constituye así en un escenario fantástico y acaba por convertirse casi en el gran personaje de la novela sin desmerecer a todos los que salen en ella que son fantásticos.
Leyendo El secreto de Vesalio vas recorriendo la historia de la literatura. De repente crees que estás con Jack el Destripador, de pronto te introduces en las cloacas de El tercer hombre, ahora parece que te codeas con El fantasma de la Ópera y de repente caes en brazos de Frankenstein. No te va a dejar en ningún momento ni indiferente ni aburrido, y leerás y leerás sin poder parar. En sus páginas hay amor, pasión, aventura, ciencia, historia, rebeldía, perfecta ambientación, exhaustiva documentación, donde al final se encierra la moraleja que durante el transcurso de nuestra vida, todos nos vemos obligados a tomar una serie de decisiones en, las que la más de las veces, cometemos errores. Pero en ocasiones, una de esas decisiones erróneas tiene consecuencias que afectan profundamente nuestra vida y a los que con nosotros se encuentran. Según pasa el tiempo pensamos que deberíamos haber hecho las cosas de forma diferente pero ya no puede ser y siempre recordamos ese momento en que tomamos la decisión porque nuestro pasado no nos abandona y siempre va a nuestro lado.
Genial novela El secreto de Vesalio. Me gustan las buenas historias y esta es una buenísima historia. Las hay que entretienen, pero esta no se para ahí y avanza muchos pasos más metiéndonos de pleno en esa ciudad de luz como es Barcelona en esos tiempos que estaba plagada de rincones oscuros en una pintura victoriana. Sigue lector las pistas que Jordi Llobregat te va poniendo a tu alcance, adéntrate con cautela y cuidado en la trama no despiertes algún ser maligno que te haga daño, pero no te dejes engañar y ten prudencia. Abre las páginas de El secreto de Vesalio y trasládate en el tiempo ciento veintisiete años atrás. No tendrás nada que hacer desde ese momento. Desde la primera página quedarás preso. Ya no podrás cerrar el libro hasta su final. Yo te recomiendo fervorosamente que lo hagas pero tú sabrás a lo que te expones. Quedas avisado.



2 comentarios:

  1. Una gran novela sin duda. No haría falta decir más, aunque... tal vez, tal vez merece un gran elogio por elevar el nivel de lo que se lee por estas latitudes, donde esas novelas que no te dejaban cerrar el libro hasta llegar a la palabra "Fin" se importaban siempre de Gran Bretaña, Francia, Italia...
    Todo eso y más lo podéis leer, con calma y tranquilidad, en la reseña de lanovelaantihistorica.wordpress.com

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  2. Muchísimas gracias. Estoy completamente de acuerdo contigo. Ahora ya, con el fantástico elenco de escritores que tenemos por nuestras tierras, no hace falta viajar a tan recónditos lugares

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